Ghee: hidratante natural para piel seca y atópica

Ghee: hidratante natural para piel seca y atópica

 En Gheelove creemos que el cuidado de la piel debe ser simple, respetuoso y profundamente nutritivo. Quienes tenemos piel atópica o sensible sabemos que encontrar un producto que realmente calme, hidrate y repare sin causar irritación puede ser un auténtico desafío. Por eso queremos hablarte del ghee, un ingrediente ancestral del ritual ayurvédico que ha cambiado por completo nuestra manera de entender el cuidado de la piel seca y atópica.

Ghee y Ayurveda: un legado milenario de cuidado natural

En la Ayurveda, el ghee —mantequilla clarificada— se considera una de las sustancias más puras y equilibrantes. Es un elemento esencial en muchos rituales terapéuticos por su capacidad para nutrir los tejidos, calmar la inflamación y restaurar el equilibrio.

Según los textos ayurvédicos, el ghee es ideal para tratar afecciones cutáneas como eccemas o dermatitis (“vicharchika”) gracias a su efecto suavizante, antiinflamatorio y regenerador. Los “ghrita” (preparaciones medicinales con base de ghee) se aplican tradicionalmente para hidratar la piel, reforzar la barrera cutánea y aliviar la sequedad extrema.

Puedes leer más sobre ello en fuentes de referencia:

Mi experiencia personal: cuando el ghee se convierte en alivio real

Como creadora de Gheelove, hablo desde mi propia experiencia. Tengo la piel extremadamente atópica y sensible, y cada otoño mi piel sufre: aparecen rojeces, eccemas y descamaciones, sobre todo detrás de las orejas, en la frente y a veces en el cuerpo. Durante años probé todo tipo de cremas “para piel sensible”, pero ninguna conseguía aliviar esa sensación de tirantez, picor e irritación constante.

Hasta que descubrí el ghee. Su efecto fue tan inmediato y reparador que junto a Francisca, cofundadora y química con más de 15 años de experiencia, decidimos formular nuestro propio bálsamo con ghee. Lo hicimos para nosotras mismas, porque nuestras pieles atópicas necesitaban algo que realmente funcionara.

El resultado fue increíble: una textura densa pero ligera al fundirse, un hidratante natural que calma el ardor, reduce la rojez y deja la piel suave, flexible y sin sensación grasa. Desde entonces, es lo único que usamos en los días difíciles.

El ghee no solo hidrata: repara, calma y devuelve el equilibrio a la piel atópica. Incorporarlo en tu rutina como hidratante natural es rescatar un ritual ayurvédico milenario que sigue vigente porque realmente funciona.

Si tienes la piel seca, sensible o con dermatitis, dale una oportunidad: tu piel sentirá el alivio.
Descubre más sobre el poder del ghee y nuestro bálsamo en 👉 www.gheelove.com

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